29 dic 2013

Lo que el 2013 me enseñó


Ya estamos a final de año y quiero compartir con ustedes el aprendizaje que he adquirido en este 2013.

Este año ha sido el año en el que siento que he crecido en lo profesional, en el que dejé de pensar en que seré el futuro CEO de la startup en la que trabajo y comencé a comportarme como uno. No puedo decir que me ha resultado fácil, si ha este año lo pudiera nombrar por algún hecho importante, lo llamaría el año de las decisiones importantes, pues comenzó con que llegáramos a la semifinal del premio Santander a la Innovación Empresarial y con que no pudiéramos aplicar con Lineea a Wayra, esto debido a que no contábamos con ningún avance en desarrollo.

Seguido a esto, tuve una reunión para esas fechas con uno de mis mentores, el ingeniero Farique Cetina, director de National Soft, quien me hizo ver la importancia de tomar decisiones difíciles, sin pensarlo mucho, todo para que el proyecto pudiera salir adelante, para que se pudieran dar resultados y tuve una plática que fue un catalizador para que cambiara por completo mi forma de pensar respecto a como se maneja una startup y comenzara a actuar como el CEO que muy pronto seré. Ingeniero, si usted lee esta entrada de mi blog, le estoy muy agradecido por esa plática.

Una de esas decisiones fue la de reemplazar a dos miembros del equipo, no fue algo fácil, estás personas son mis amigos, hemos convivido, existe un lazo de amistad sincera, sin embargo, la verdad es que lo que en ese momento se necesitaba para que Lineea pudiera ser un proyecto real, no lo podían hacer ellos y cuando uno está apostándolo todo en un proyecto, no puedes darte el lujo de dejar que el tiempo pase, tienes que actuar lo más pronto posible, detectar qué o quien no está funcionando y arreglar ese problema.

Con ello, tuve otro problema, que los otros 2 miembros del equipo confiaran en mis decisiones, pues las hice sin consultarles, cada quien tiene un rol que cumplir en la startup y el mío es el de ver que funcione todo a la perfección, que se trabaje en un ambiente en el que todos estén a gusto, conseguir recursos, ser la cara de la startup, llevar a cabo reuniones para establecer metas a corto, largo y mediano plazo, promocionar lo que hacemos, mientras los demás ven los aspectos técnicos. Sin embargo, me tienen confianza y una vez aclarado como funcionaremos como equipo, qué tipo de cuestiones se tienen que discutir entre todos y en cuales tenemos que confiar en cada uno para tomar la mejor decisión por el bien de la empresa, debo decir que trabajamos mucho mejor y la confianza entre nosotros ha aumentado, así como el nivel de compromiso.

En este año igual he leído 5 libros, los cuales son:
Todos han sido cruciales y he aplicado lo aprendido en cada uno, en Lineea. Si tengo que nombrar a uno como el más importante, sin dudarlo les recomiendo que lean El Método Lean Startup, no hubiéramos avanzado tanto en el proyecto como hasta ahora, si no fuera por lo que aprendimos en ese libro, es tan bueno que he decidido aplicarlo en mi vida personal.

Todo esto rindió frutos y para septiembre Lineea fue seleccionado como uno de los 100 mejores proyectos a nivel nacional en la primera convocatoria de Posible México y viajé al Distrito Federal a un campamento emprendedor donde tuve la oportunidad de validar mis habilidades para hablar en público, conocí a varios emprendedores y pudimos validar nuestra idea, además pude participar en una fuck up nights, una gran experiencia. El equipo pasó de ser de 5 personas a solo 4, otra decisión difícil, pero esta vez, me fue más fácil realizarla.

Reconocimiento por participar en el campamento emprendedor en la primera convocatoria de Posible México.
Este año también pude conocer a personas que admiro en el ámbito emprendedor como Jorge Zavala y a Jorge Ávila, con este último conservo contacto y me parece una persona muy amable que me ha aportado algunos consejos para Lineea cuando se los he pedido.

También, gracias a mi participación en el DF, soy fundador de la comunidad fuck up night Mérida con la cual sigo contribuyendo con mi granito de arena a enriquecer el ecosistema emprendedor.

En agosto comenzamos a llevar a cabo los llamados hackathones, a quienes me siguen en redes sociales lo saben muy bien, pues solemos compartir nuestras reuniones con el hashtag de #HackathonLineea, esto ha sido una de las mejores decisiones que hemos podido hacer, sacrificamos nuestras noches de sábados pero hemos avanzado en el desarrollo de forma muy rápida, claro, influye que Mike e Ivan son unas personas comprometidas que dedican su tiempo después de sus trabajos a dedicarle mínimo una hora a Lineea y sus sábados son exclusivos para el proyecto, así es, no salimos de fiesta los sábados desde hace 5 meses, entendimos que si queremos que este proyecto sea una realidad, tenemos que invertirle de nuestro tiempo, dinero y esfuerzo, no existe para nosotros el: no tengo tiempo; para Lineea siempre hay tiempo, es la única forma que que podemos hacer que las cosas sucedan.

Este año ha sido de mucho aprendizaje para mi, de un cambio en mi persona de forma positiva, de aprender a tomar decisiones con tal de poder alcanzar mis metas profesionales y personales, de ser feliz en cada aspecto de mi vida, aunque debo admitir que las decisiones más difíciles han sido las personales, esas me han costado mucho el tomarlas y más difícil aún el mantenerme firme en cumplirlas, pero las estoy llevando a cabo. He aprendido que la zona de confort es el peor lugar para estar y siempre hay que ir por más, si nos quedamos encerrados en donde estamos cómodos, estaremos dejando pasar oportunidades extraordinarias y yo estoy decidido a arriesgarme por lo extraordinario, igual he entendido que no todas las personas, ya sea en la startup o en mi vida personal, están destinadas a quedarse, algunas están para hacer algún aporte durante un tiempo y luego tienen que tomar otro camino, algunas se irán y en algún momento regresarán, como sucedió con Ivan que estuvo en un inicio, luego se tuvo que ir de Lineea y hace 5 meses regresó,  mientras otras se irán y no volverán.

Mientras tanto, hay que disfrutar el camino que recorremos y con esto cierro este post mientras escucho música electrónica junto con Ivan y Mike en el último hackathon de Lineea de este año, dejando con ello todo listo para comenzar una gran aventura en este 2014 que está por comenzar, donde estamos convencidos que será el año de Lineea, se está dando el momentum, nosotros ya sabemos la forma de aprovecharlo y hacer que las cosas se den. Sin más, les deseo un feliz y próspero año nuevo. ¡Saludos!

La foto de nuestro último #HackathonLineea del 2013

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