![]() |
| Flickr/Ron Lute |
En un post anterior, comencé a compartir con ustedes mis inicios como emprendedor tecnológico, sin embargo, quiero aprovechar el siguiente, para llevar esa historia hasta el día de hoy de una forma diferente.
Cuando comenzamos el proceso de incubación estábamos totalmente perdidos, nos recomendaron visitar a un empresario para mostrarle nuestra idea, quien al termino de la reunión terminó diciéndonos: Eso no sirve, piensen en una idea que valga mil millones de dólares... tenía razón.
Como sentíamos que el proceso de incubación era muy lento, decidimos grabar un vídeo para solicitar apoyo a la sociedad en forma de un donativo, vamos, generaríamos empleos, un beneficio al país, seríamos parte del cambio que tanto pedían, no había forma de que no nos ayudaran. Bueno, grabamos el video y muy orgulloso lo compartí con un emprendedor reconocido en hispanoamérica, a quien seguía en mi cuenta de twitter, alguien a quien admiraba y veía cada plática que impartía en varios eventos, recuerdo el tweet fue: ¿Qué le parece esta propuesta, ¿nos podría ayudar a difundir?, 5 segundos después, publicó el siguiente tweet: Todavía les falta mucho por aprender a los emprendedores latinoamericanos, con liga a nuestro video en youtube.
Lo que siguió a ese tweet fueron una ola de comentarios de tweeteros fúricos, burlones y despiadados por lo que estábamos intentando, llegó el momento en que no quería leer ninguno de los replies que recibía. Por cada 20 o 30 diciéndonos lo feos, mal vestidos, estúpidos, rateros, idiotas y todo lo que se les pueda ocurrir negativo que éramos, recibíamos 1 que nos decía: ánimo, están empezando, aquí tienen unos consejos para mejorar su video, incluso hasta nos llegaron a defender ¡jajaja!. Mejoramos el video de acuerdo a las recomendaciones que unas 15 personas nos hicieron, creamos un sitio web que explicaba mejor nuestra causa, sin embargo, no causó cambio alguno y debo de admitir que en ese entonces, solicitar dinero fue un error, seguíamos pensando que requeríamos de dinero para llevar a cabo nuestra idea y estábamos muy equivocados, agradezco a cada uno de esos tweeteros, todos nos ayudaron a darnos cuenta de nuestra realidad.
Sin embargo, logramos reunir $30,000 MXN por parte de amigos y familiares, ustedes saben quienes son y les estoy infinitamente agradecido por su confianza y apoyo.
Nos tocó presentar nuestro proyecto en un simulador de la incubadora con empresarios y personalidades del ecosistema emprendedor de la región. En un auditorio lleno, dos jóvenes aprendiendo a ser emprendedores, se daban de golpes contra la pared... nuevamente. Si, con estas ventas proyectadas llegaremos a ganar X cantidad de dinero al mes, pensamos crecer Y % mensual, en un año estaremos facturando 15 millones de pesos, era mi pitch de ese entonces, de hecho, ni sabía lo que eso era. Lo que nos dijo el jurado de esa noche fue: Creo que les falta mucho, a lo mejor no se han enfocado bien, creo deben eliminar esa funcionalidad y hubo un comentario que no olvidaré, ustedes solo me hicieron perder mi tiempo, no son emprendedores.
Pasaron 3 meses aproximadamente y se presentó una de las situaciones más difíciles que me ha tocado vivir en esta historia, Ivan me comunicaba que por cuestiones personales no podría continuar en el proyecto, lo entendí desde el principio, la amistad se conservó y yo continuaría de ahora en adelante con el proyecto por mi cuenta... SOLO, ese ha sido el momento que más miedo he sentido, antes éramos dos, eso de alguna forma me daba mucha seguridad, sobre todo ante todo eso malo que percibíamos nos pasaba, cuando le decía a Ivan: no importa, mejoraremos, ya vamos mejor, si podremos hacerlo, él me decía: si, claro, estamos empezando, es normal. Sin embargo, ahora ya no iba a ser así y la situación no mejoraba, cuando lo comenté en la incubadora, podía notar en el rostro de las personas el comenzar a considerarme un caso perdido, ya no había equipo, yo no sabía programar ni diseñar, ni contaba con dinero para contratar a quién hiciera el trabajo ¿qué iba a hacer ahora?.
En mi soledad de ese entonces, decidí comenzar por prepararme para no cometer errores del pasado, para dejar de cometerlos, para ser un excelente emprendedor y es así como tomé cursos de administración, aprendí a hacer un plan de negocios, planeación estratégica, talleres de emprendedores, empecé a seguir a emprendedores en mis redes sociales, aprender de sus publicaciones, de sus hábitos, a leer blogs y libros que leían; así pasaron 4 meses y comencé a buscar nuevos socios que quisieran ayudarme a continuar con el proyecto.
Así se reunió un equipo de 5 personas, había un diseñador, un experto en seguridad web y redes, 3 programadores, que en dos meses terminamos siendo solo 2 programadores, un diseñador y un experto en seguridad web. Durante ese periodo nuestro proyecto fue seleccionado como una de las BizSpark Startups por parte de Microsoft México por su potencial escalable, cabe aclarar que se conservó la esencia del proyecto, pero antes de que Ivan se fuera ya habíamos logrado cambiar todo el diseño y con eso continuamos trabajando.
En un plazo de 8 meses salió la 3ra convocatoria Wayra y lamentablemente no pudimos aplicar porque no teníamos nada que mostrar, entre metodologías que requerían, desde mi punto de vista, perder mucho tiempo documentando en lugar de desarrollar un producto mínimo viable y la falta de tiempo para dedicarle al proyecto debido al exceso de trabajo que tenían las dos personas que programaban, en ese tiempo, no teníamos nada funcional que mostrar, sinceramente, esto me causó una gran frustración, pues recién había leído el libro El método Lean Startup y sabía que 8 meses y no tener nada que mostrar, era un indicador de que estábamos mal. Una plática con mi mentor en administración de empresas me hizo canalizar esa frustración en acción al mostrarme mi realidad y hacerme ver que de continuar así, no habría un futuro para mi, ni para el proyecto.
Nunca perdí contacto con Iván, pues nuestra amistad no se vio afectada cuando tuvo que retirarse del proyecto un tiempo atrás, fuimos maduros y entendimos que una cosa muy distinta son negocios y otra amistad. Ivan siempre estaba al pendiente de Lineea, en cierto modo, siempre nos entendimos muy bien trabajando y compartimos esa motivación por crear algo que ayude a los demás, que genere un cambio que pueda inspirar o motivar a otros a actuar y de esta forma crear un cambio a escala masiva a partir de una idea. Si, somos de esos locos que viven la mitad del tiempo en lo que el resto de las personas llaman la realidad y la otra mitad la pasamos en nuestra realidad, imaginando cosas, imaginándonos el futuro y creyendo que podemos hacer siempre algo más que solo caer en la rutina de la vida.
Entonces un día le expuse desarrollar un proyecto, me dijo que le encantaría escuchar la propuesta, esto llevó a reunirnos, le comenté mi idea, de inmediato me dijo que ya había pensado antes algo así y en no más de 30 minutos, mientras tomábamos un café en uno de esos negocios que hacen un poco más rico a Carlos Slim, se había depurado la idea y se tenía un borrador del producto. Consulté como seguía respecto a las cuestiones que lo obligaron a dejar Lineea y sugerí incorporar a una persona más que lo apoyara para evitar caer en errores del pasado y pudiera trabajar mejor sin tanta carga de trabajo, le pareció perfecto y me dijo que conoció a un compañero en su antiguo trabajo que era como nosotros, que era excelente desarrollador y podría aportar mucho al proyecto, lo iba a invitar para una futura reunión en una semana. Una semana después es que estaba conociendo a Mike, de inmediato le gustó ese proyecto y nos entendimos los 3, acordamos tiempos y requerimientos para realizar el proyecto y comenzamos.
Claro, ese proyecto nunca se iba a llevar a cabo, era una prueba, estaba buscando quién podría incorporarse a Lineea, en 3 semanas, los avances fueron muy buenos, ninguno de los 2 (Ivan y Miguel), tenían tiempo de sobra, pero conseguían hacer tiempo, trabajando después de sus jornadas laborales en las empresas donde estaban contratados, incluso fines de semana, se notaba ese compromiso, una vez que vi esto, decidí decirles la verdad, esperando no se fueran a enfadar conmigo porque les mentí. Entonces les dije que ese proyecto no se iba a hacer y lo que realmente quería, era ver si querían ser parte de Lineea como socios, fue muy grato para que ambos dijeran que si y les emocionaba formar parte de ese proyecto. Eso fue lo bonito y fácil, lo que no lo fue para nada, fue el decirle a quienes ya formaban parte, que parecía que las cosas no se estaban dando en Lineea y que había considerado mejor probar con otras personas para ver si se conseguían otros resultados.
Debo admitir que esto ha sido de lo más difícil, sabía que era la decisión correcta a tomar si quería que Lineea fuera una realidad, pero a la vez tenía ese sentimiento de ser el mal amigo, el malo de la historia, no sé como explicarlo, pero decidí hacer ese movimiento rápido y pensando en que sería lo mejor para el proyecto, vamos, es algo con lo que tendré que lidiar como empresario más de una vez en mi vida, así me lo había dicho mi mentor y tenía que demostrar tener lo que se necesita para llegar a donde quiero, demostrar que puedo ser líder en todo los aspectos. Palabras de un mentor que año y medio atrás me había dicho que mi proyecto no servía y que no era emprendedor... ahora estaba contento de ver que no me rendí y me dijo: eres un emprendedor de verdad.
Hice lo que tuve que hacer e incorporé oficialmente a Ivan y Mike a Lineea, el ambiente cambió y comenzamos a trabajar de inmediato en el desarrollo, leyeron el método lean startup porque les dije que esa metodología emplearíamos y que era necesario lo leyeran para que todos estemos en la misma sintonía, un fin de semana bastó para que lo leyeran. En 4 días ya estábamos trabajando cómodos con esa metodología sin embargo, el tiempo para dedicarle al desarrollo era muy poco entre semana, así que para trabajar mejor se me ocurrió que realizáramos hackathones, que son reuniones para trabajar en el desarrollo de un proyecto de forma intensiva, se reúnen equipos de trabajo y dedican un día entero como mínimo a trabajar en un proyecto sin distractores, esto debido a que era el único tiempo en que podrían trabajar descansados, decidieron que sería bueno probarlo y así, el 10 de agosto de 2013 llevamos a cabo nuestro primer #HackathonLineea, el ambiente de trabajo fue genial, nos hacíamos bromas, escuchábamos música, teníamos nuestro break para comer pizza mientras veíamos el ánime del momento (shingeki no kyojin) y lo mejor es que se trabajaba mucho, los resultados en cuanto a avances después de cada noche de hackathon, nos sorprendían, así que decidimos dejarlos fijos, sabíamos que si queríamos que Lineea fuera una realidad, tendríamos que sacrificar nuestros fines de semana durante unos cuantos meses para poder disfrutarlos en un futuro no muy lejano como fundadores de una empresa que está ayudando a cambiar de forma positiva la vida de muchas personas e invertir los recursos que tengamos a la mano para hacerlo realidad, ya habíamos entendido que no necesitamos dinero para desarrollar nuestra idea, sino amar nuestra causa y comprometernos con ella y es lo que hacemos, el dinero dejó de ser importante para el desarrollo (si, somos soñadores, pero de los que tienen los pies bien puestos en la tierra).
![]() |
| Imágen de un #HackathonLineea |
Durante ese tiempo salió la primera convocatoria para Posible México, aplicamos, fuimos seleccionados para participar en los paneles regionales y finalmente resultamos seleccionados como uno de los 100 mejores proyectos a nivel nacional de esta primera convocatoria y me tocó viajar a un campamento emprendedor en el DF, esta fue una experiencia muy enriquecedora donde hice nuevos amigos, gané confianza en mi mismo al ver que fui capaz de superar miedos como el de volver a fracasar con un video en internet, pues subimos uno pidiendo apoyo en una dinámica de la convocatoria y tuvo más de mil vistas, llamó la atención, pude validar habilidades para hablar ante una audiencia y captar su atención, así como validar la idea de Lineea.
Lamentablemente, durante ese tiempo también salió la convocatoria de 500 startups México, una de las mejores aceleradoras de negocios de base tecnológica de latinoamérica y no fuimos seleccionados, además que tuve que verme de nuevo en una situación en donde tuve que decirle a uno de los socios que tendríamos que continuar sin él, algo que no me gusta, pero se tiene que hacer, todos y cada uno de los socios de un proyecto tienen que cumplir a la perfección con su parte, tienen que estar comprometidos, tienen que ser lo más profesionales posibles y exigirse excelencia, sino, no se puede crear una empresa exitosa.
Lamentablemente, durante ese tiempo también salió la convocatoria de 500 startups México, una de las mejores aceleradoras de negocios de base tecnológica de latinoamérica y no fuimos seleccionados, además que tuve que verme de nuevo en una situación en donde tuve que decirle a uno de los socios que tendríamos que continuar sin él, algo que no me gusta, pero se tiene que hacer, todos y cada uno de los socios de un proyecto tienen que cumplir a la perfección con su parte, tienen que estar comprometidos, tienen que ser lo más profesionales posibles y exigirse excelencia, sino, no se puede crear una empresa exitosa.
Es así como ahora somos solo 4 quienes estamos trabajando en este proyecto y después de todo este tiempo, de sacrificar descansos y salidas con amig@s, novias y familia durante los fines de semana de estos 6 meses, 27 fines de semana para ser específicos, el día de ayer liberamos la versión beta cerrada de Lineea en uno de nuestros hackathones más largos, 26 horas de trabajo. Terminamos rendidos, pero muy contentos de ver el resultado de nuestro esfuerzo y compromiso, hecho realidad.
![]() |
| De izquierda a derecha: Iván, yo y Miguel, celebrando el lanzamiento de la beta cerrada de Lineea. |
Es así como comienza una nueva etapa de esta muy emocionante aventura que estamos construyendo, donde aprenderemos mucho más, tendremos que trabajar en muchas más cosas. En esta etapa tenemos que probar la plataforma con usuarios reales y recibir su feedback, por eso permitimos el acceso solo por invitación a un número determinado de usuarios de la ciudad de Mérida nada más, para mejorar antes de permitir el acceso público a nivel nacional. Comenzamos a trabajar en el desarrollo de las aplicaciones nativas para iOs y Android, esto es solo el inicio, creemos en el potencial de los pequeños negocios para impulsar la economía del país y generar empleos. Estamos comprometidos en ofrecer soluciones simples y efectivas para disminuir el porcentaje de pequeños negocios que quiebran anualmente y estamos seguros que podemos lograrlo. Aquí les proporciono el link para que soliciten su invitación www.lineea.com.
Para terminar este artículo, si estás emprendiendo, recuerda que muchas personas te dirán que no podrás llevar a cabo ese proyecto, que es tonto, que es muy ambicioso, que no tienes lo que se necesita para llevarlo a cabo, te aseguro que podrás sentir miedo, podrás dudar por momentos de tus capacidades, podrás sentirte solo o sola, pero si en verdad sientes dentro de ti ese deseo por hacer las cosas, si te pasas más de la mitad del tiempo soñando ese futuro que deseas hacer realidad, si el solo hecho de pensar en ello te hace feliz... no te detengas, podrás no saberlo todo, pero también puedes aprender más, puedes relacionarte con personas que saben lo que desconoces o no entiendes, hay mucho que puedes obtener del mundo que está allá afuera, pero lo que nadie puede quitarte es tu capacidad para hacer tus sueños realidad.
A nosotros, nos dijeron que no podríamos... y pudimos.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario