Parece que muchos emprendedores cuando deciden comenzar operaciones no toman en cuenta el estado de la competencia, las exigencias, costumbres de los clientes, la calidad que se maneja de determinados productos en la actualidad. Y ¿qué quiero decir con esto? es fácil, me ha tocado ver en varias ocasiones personas que deciden emprender algún proyecto y cuando al fin dicho proyecto ve la luz pública, sucede que se encuentra muy por de bajo del estándar de calidad al que los clientes estamos acostumbrados, tanto en funcionalidad como en estética, entre otras cosas.
Normalmente la primera excusa es compararse con la compañía líder y decir, "cuando (Compañía) comenzó no era lo que es ahora" y esto es muy válido, si el proyecto de estos emprendedores estuviera comenzando a operar en esa época pasada, pero resulta que no es el caso y estamos a 2011, si queremos competir en el mercado actual, tenemos que ofrecer como mínimo, la misma calidad en diseño, funcionalidad, estandarización y demás factores a las que los clientes de los tiempos actuales están acostumbrados, de lo contrario, nuestro proyecto o producto, está destinado a un fracaso rotundo.
Es cierto decir que alguna empresa líder hoy en día, no era lo que es actualmente en sus inicios, pero tampoco contaban con la tecnología, medios y muchas facilidades con las que contamos ahora.
A lo que voy con esto es que, no importa que seamos nuevos en el mercado, tenemos que tener siempre en nuestras mentes contra quienes estamos compitiendo y a qué estándares están acostumbrados los clientes, si deseamos crear una empresa que fabrique autos, existe un estándar mínimo de calidad, comfort, seguridad, performance y estética al que la gente está acostumbrada hoy en día, tomando en cuenta a nuestra competencia actual, lo mismo con sitios webs, la seguridad, diseño, experiencia del usuario y rapidez de los mismos tienen que ofrecer mínimo la misma experiencia que cualquier persona puede obtener de los sitios líderes y así para cualquier idea de negocio de cualquier ramo.
Al final, está en nosotros considerar si deseamos gastar tiempo, energías y hacer sacrificios personales para que nuestro proyecto salga a competir al mercado actual, ofreciendo mínimo la mismas condiciones y beneficios de la competencia o decidir que como vamos a ser los chicos nuevos del vecindario, la gente nos va a tener consideración y con el tiempo vamos a ir mejorando, lamentablemente esta última opción nos mata mucho antes de comenzar a operar a público en general o de sacar al mercado un producto.
Mi consejo es, no desesperarse, muchas personas piensan que mientras más pronto lancen un producto o comience a brindar servicios determinada empresa, más rápido tendrán ingresos y mejorará su situación económica; por experiencia propia les puedo decir que el peor enemigo de un emprendedor es la desesperación, el querer hacer las cosas rápido. He aprendido que siempre es mil veces mejor presentar una opción que ofrezca más de lo esperado, aunque muchas veces nos lleve más tiempo y recursos de los planeados, pero al final, nos vemos recompensados con la aceptación y recomendación de nuestros clientes.
Siempre hay que analizar y depurar ideas y procesos en las diversas etapas de nuestros proyectos y no pasar a la siguiente etapa hasta que estemos 100% seguros de que la etapa en la que nos encontramos se encuentra lista en su totalidad, siempre comparándola con la competencia y gustos de nuestros potenciales clientes. Puede ser un proceso tardado, pero es la única manera en que se puede lograr alcanzar el éxito.
Al final cada proyecto emprendido, es un proyecto que en la mayoría de las veces va ligado a nuestra calidad de vida, por eso lo mejor siempre es preguntarnos:
¿Se encuentra nuestro proyecto 100% libre de incertidumbres, ofrece mínimo lo que mis potenciales clientes esperan de él?
Espero sus comentarios, ya sea para enriquecer este artículo, hacer alguna aclaración o contar alguna experiencia personal ya que son un gran aporte y fuente de conocimiento para quienes han decidido tomar el camino del emprendimiento, de igual forma, si les gustó lo aquí escrito, no se les olvide compartirlo, a alguien más le puede ser de utilidad. ¡Saludos!

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