En últimos meses me ha tocado vivir lo que poéticamente llamo: mi renovación, me gusta pensarlo así porque suena espiritual, es algo así como que de pronto la energía del universo te toca y comienzas a ver más allá de lo evidente, pero en realidad es el comienzo de una nueva etapa en mi vida, el subir al siguiente escalón en la escalera del éxito como ser humano.
No es tarea fácil, algo que me he dado cuenta, es que he pasado por este proceso muchas veces a lo largo de mis 28 años de existencia, si, es como uno de mis súper poderes, el renovarme, aunque también he descubierto, que muchas veces he demorado más de lo que me gustaría en hacer uso de mis súper poderes, hablo de renovarme.
Y es que algunas veces, la vida te da señales de que es momento de hacer cambios, pero los ignoramos o simplemente nos empecinamos en no querer aceptar que hay cosas, personas, lugares, a los que tenemos que decir adiós. A mí me ha pasado mucho, espero que a ti te suceda en menos frecuencia que a mi.
¿Por qué nos demoramos en avanzar?
Es una pregunta que me he realizado en los últimos meses. La verdad es que no creo tener una respuesta irrefutable, pero al menos, hablando por mi, en mi situación muy particular, es porque hay algunos aspectos de mi vida que han sido tal y como son, siempre, no conozco algo más allá de ello, por lo cual, he creado una zona de confort y eso, con mi mentalidad actual, con la imagen que he creado de mi persona, es algo terrible, por que me he negado oportunidades, de muchas de ellas, lo cual ha sido un duro golpe a mi realidad, porque estoy emprendiendo para generar cambios, porque se que estar estáticos es comenzar a morir, porque no me gustan las personas que se aferran a su zona de confort.
Otro aspecto de mi persona que me ha impedido renovarme en tiempos más cortos, es irónicamente uno de los aspectos positivos que tengo, es lo que me está llevando a hacer realidad mis sueños, a conocer excelentes personas, a superarme... soy un soñador, te estarás preguntando, ¿qué hay de malo con ello Israel?, bueno, en sí, no hay nada de malo con serlo, yo siempre digo que todo lo que existe en esta vida, alguna vez fue el sueño de alguien. Sin embargo, suelo enamorarme de mis sueños, los vivo, puedo decir que si algún especialista de la mente me analiza, diría que presento algún tipo de desorden y esto es, porque me paso gran parte de mi tiempo imaginando las cosas, soñando, viviendo en un mundo en el que me gustaría estar, vivo en dos realidades, la de este mundo y la de mi cabeza, ya te imaginarás que la realidad de mi cabeza es mucho más interesante y emocionante que la de este mundo. Esto es porque en mi cabeza he visto el éxito de Lineea, me he visto en unas magníficas oficinas que son una mezcla exquisita de Google, Apple, facebook y Airbnb, ahí también he vivido momentos maravillosos con alguna novia, ya se lo que estarás pensando, pero no te asustes, soy más romántico a la antigua de lo que pudiera parecer al verme, así que he imaginado momentos en una playa, de noche, mirando la luna, sentados sobre una manta, con una radio tocando música romántica a la luz de una fogata (si, soy de esos), a mi familia en la casa de sus sueños, una fundación que he creado para ayudar a erradicar la pobreza, el hambre y dar acceso a servicios médicos de calidad a quienes no pueden costearlos, he viajado a los lugares más hermosos del mundo, en fin, muchas, muchas cosas que todavía no he podido hacer en esta realidad en la que nos encontramos ahora, tu y yo.
Bueno, ahí está el problema, hay sueños que uno puede realizar porque dependen de uno mismo y hay otros que dependen de un trabajo en equipo, pueden ser maravillosos, el sentimiento que crea vivirlos una y otra vez dentro de mi mente es incomparable, pero no puede llevarse a cabo en esta realidad porque aquí no hay idealizaciones y no puedes obligar a otras personas a que se comporten como en esos sueños, esto ha resultado muy difícil, porque es algo que quisiera poder materializar, pero no es posible y a mi me ha costado mucho trabajo aprender a aceptarlo y dejar esos sueños ir, me he torturado con dramas mentales como pensar que otras personas encontrarán la forma de hacer esos sueños realidad y eran míos, yo los soñé, yo los viví, yo comencé a luchar por hacerlos realidad, algo falló y no tiene que ver conmigo por lo cual, no es justo que otros disfruten lo que ya logré. Al final, este comportamiento es estúpido, estoy seguro que en algún momento de tu vida has experimentado esto y si al igual que yo, de pronto te cayó la iluminación, sabes que no pasa nada, siempre existe una oportunidad para intentarlo de nuevo, con nuevos jugadores, ahora con mayor aprendizaje. Es increíble la paz que sientes cuando te das cuenta de esto y lo aceptas, si no lo has hecho, inténtalo, te garantizo que te sentirás como una persona nueva.
Otro aspecto negativo ha sido, querer ayudar a las personas, si, lo sé, estoy lleno de contradicciones, si me conoces, sabes que me gusta ayudar, me siento bien cuando se que estoy ayudando a alguien a mejorar, por eso estoy trabajando en lineea.com, sin embargo, no puedo ayudar a todos los que quisiera, porque muchas veces, es una decisión personal, la cual tiene que llegar en el momento en que la persona decida que tiene que cambiar y se comienza a ayudar a si misma, hay personas que aprecio mucho que están en una situación autodestructiva y he querido ayudarles, algunas veces lo he logrado, otras veces he comenzado a cargar con dramas y situaciones que no debería de cargar, lo cual me ha afectado en aspectos importantes de mi vida, lo mejor es estar siempre en movimiento y nunca olvidar que primero estamos nosotros, respetarnos, querernos, valorarnos y cuidarnos.
Por último, algo que he notado que me ha impedido cerrar ciclos más rápido a lo largo de estos 28 años de vida, es esperar un compromiso de las personas igual al mío, si algo me gusta, si algo me motiva, me hace feliz, me hace sentir bien y me importa, me comprometo al máximo, me enfoco en dar mi 100% porque he aprendido que los resultados son directamente proporcionales al compromiso que uno ponga en lo que hace y espero eso de las personas que se involucran conmigo en alguna actividad, proyecto o relación laboral, de amistad o sentimental. Yo creo en las oportunidades y trato de darle la oportunidad a las personas de que si están fallando en su compromiso, cambien esto y den su 100%, me frustran las personas que no se entregan a algo que dicen amar, que dicen les hace bien, que les hace mejores personas, mi error ha sido darles más oportunidades de las que merecen a algunas personas que simplemente tienen un compromiso verbal pero no accional, si te encuentras en esta misma situación, te recomiendo usar como límite de oportunidades, 2, es más que suficiente, desde la primera oportunidad, alguien con verdadero interés, se comprometerá y empezará a dar su 100%, hará los ajustes necesarios y ahí estará, la segunda oportunidad es su oportunidad especial, si después de esto no notas mejoría, lo mejor es decirle adiós a esta persona y buscar a alguien que esté dispuesto a entregarte su 100% desde el inicio. Esto ha sido muy difícil para mí, pero ya he comenzado a trabajar en los ajustes correspondientes, espero igual puedas hacerlos.
Espero que al leer un poco de mi, puedas evitar mis errores, puedas mejorar mis descubrimientos, puedas mejorar un poco de tí. Recuerda compartir este artículo con tus amigos y dejar un comentario. ¡Saludos!
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